Una alegoria sobre la fragilidad de la libertad y la vulnerabilidad de la democracia basada en el poema de Martin Niemölle sobre la persecución nazi.
«Cuando vinieron por mí, ya no había nadie que pudiera protestar». Este es el último verso del famoso poema falsamente atribuido a Bertolt Brecht, pero realmente escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller, sobre la persecución...









