«¿Quién eras, hombrecito? ¿Cómo te convertiste en una persona capaz de pensar, y si podías pensar, adónde te llevaban tus pensamientos? Desentierra las viejas historias, escarba por ahí, a ver qué encuentras, luego pon los fragmentos a la luz y échales un vistazo. Hazlo. Inténtalo.» Con estas palabras se dirige Paul Auster a su yo infantil al comienzo de Informe del interior, obra...




























