A un palmo de ti es fácil morderte.
Guarda la lengua, que voy directa,
no sea que, al sentirla húmeda,
la invite donde guardo ciertos ecos
y duermen huracanes, allí donde más de uno murió a oscuras,
perdiéndose en el intento de encontrar fuego,
que cuando quemas es porque hay alma,
y cuando hay alma, duelo.
En Mujer océano, Vanesa Martín se enfrenta, sin la complicidad de la...








