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PlanetadeLibros
Adolfo Bioy Casares
Buenos Aires, Argentina, 1914
Buenos Aires, Argentina, 1999
Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares

Buenos Aires, Argentina, 1914
Buenos Aires, Argentina, 1999

Nació en Buenos Aires el 15 de septiembre de 1914. La publicación de La invención de Morel, en 1940, fue el verdadero inicio de una brillante carrera literaria que alcanzaría la excelencia en el cuento y en la novela. Le siguieron, entre otras, las novelas Plan de evasión (1945), El sueño de los héroes (1954), Diario de la guerra del cerdo (1969), Dormir al sol (1973) y La aventura de un fotógrafo en La Plata (1985). Escribió además los libros de cuentos La trama celeste (1948), Historia prodigiosa (1956), Guirnalda con amores (1959), El lado de la sombra (1962), El gran serafín (1967), El héroe de las mujeres (1978), Historias desaforadas (1986), Una muñeca rusa (1991) y Una magia modesta (1997). Entre sus ensayos, se encuentran La otra aventura (1968) y De las cosas maravillosas (1999). Con Silvina Ocampo, su esposa, escribió la novela Los que aman, odian (1946). Amigo entrañable de Jorge Luis Borges, formó con él una sociedad que cambiaría el rumbo de la literatura en castellano: juntos escribieron durante casi cuatro décadas bajo el seudónimo común de H. Bustos Domecq y dirigieron para Emecé la célebre colección de novelas policiales El Séptimo Círculo, entre muchas otras colaboraciones. En 1990 fue distinguido con el Premio Cervantes de literatura. Murió en Buenos Aires el 8 de marzo de 1999.

 

Wilcock

Adolfo Bioy Casares

La historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

Sinopsis de Wilcock

Celebrado como “el Shelley argentino” por sus versos de lirismo neorromántico que le valieron una precoz consagración literaria, Juan Rodolfo Wilcock (1919-1978) ingresó muy joven en el círculo de la revista Sur. Su inteligencia y su formación cosmopolita no tardaron en ganarle el afecto de Adolfo Bioy Casares y de Silvina Ocampo, con quienes compartió veladas, viajes a Europa y estadías veraniegas en Mar del Plata. Antes de abandonar la Argentina en 1957, publicó seis libros de poemas y una importante cantidad de notables traducciones; escribió, en facciosa complicidad con Silvina, el drama Los traidores, y ejerció con lúcida ferocidad la crítica literaria. Instalado en Roma, con los años fue un escritor en lengua italiana, integrado al mundo cultural y editorial, admirado y temido por figuras como Alberto Moravia y Pier Paolo Pasolini. Tras su muerte, la complejidad e independencia intelectual y estética de su obra, que abarcó casi todos los géneros, hicieron que progresara hasta una posición cada vez más central en el canon latinoamericano y europeo. Después de Jorge Luis Borges y de Silvina Ocampo, no hay escritor más presente que Wilcock en el caudaloso diario que Bioy llevó desde 1947: abundan los largos diálogos, la observación meticulosa del personaje, las anécdotas que registran las etapas de su relación, desde la crispación inicial hasta el deslumbramiento y la amistad fraterna. Recopilado y organizado por Daniel Martino a partir de dichas anotaciones, así como de variedad de papeles privados que incluyen cartas hasta ahora inéditas, Wilcock es un libro que Bioy anheló pero nunca llegó a realizar. Al igual que el extraordinario Borges, este volumen revela, en toda su riqueza literaria y testimonial, la historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

Celebrado como “el Shelley argentino” por sus versos de lirismo neorromántico que le valieron una precoz consagración literaria, Juan Rodolfo Wilcock (1919-1978) ingresó muy joven en el círculo de la revista Sur. Su inteligencia y su formación cosmopolita no tardaron en ganarle el afecto de Adolfo Bioy Casares y de Silvina Ocampo, con quienes compartió veladas, viajes a Europa y estadías veraniegas en Mar del Plata. Antes de abandonar la Argentina en 1957, publicó seis libros de poemas y una importante cantidad de notables traducciones; escribió, en facciosa complicidad con Silvina, el drama Los traidores, y ejerció con lúcida ferocidad la crítica literaria. Instalado en Roma, con los años fue un escritor en lengua italiana, integrado al mundo cultural y editorial, admirado y temido por figuras como Alberto Moravia y Pier Paolo Pasolini. Tras su muerte, la complejidad e independencia intelectual y estética de su obra, que abarcó casi todos los géneros, hicieron que progresara hasta una posición cada vez más central en el canon latinoamericano y europeo. Después de Jorge Luis Borges y de Silvina Ocampo, no hay escritor más presente que Wilcock en el caudaloso diario que Bioy llevó desde 1947: abundan los largos diálogos, la observación meticulosa del personaje, las anécdotas que registran las etapas de su relación, desde la crispación inicial hasta el deslumbramiento y la amistad fraterna. Recopilado y organizado por Daniel Martino a partir de dichas anotaciones, así como de variedad de papeles privados que incluyen cartas hasta ahora inéditas, Wilcock es un libro que Bioy anheló pero nunca llegó a realizar. Al igual que el extraordinario Borges, este volumen revela, en toda su riqueza literaria y testimonial, la historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

Bibliografía de Adolfo Bioy Casares

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