OSCAR AGUIRRE tiene 42 años y se dedica a trabajos de pintura, plomería y albañilería. Pudo volver a trabajar recién un año después de que Grassi fuera preso en 2013. Desde entonces logró completar cursos para especializarse en esos oficios y vive al día de las changas que va consiguiendo. Sigue diciendo su nombre con miedo, y la sombra ominosa de Grassi lo empuja de manera permanente a tratar de que no se conozca su rostro.

Bibliografía
01/04/2026 - Editorial Planeta
Libro - Rústica con solapas