En torno a la figura de Discépolo se despliega un sinnúmero de pequeñas grandes historias: los sueños revolucionarios de comienzos de siglo; los mundos mágicos del teatro, el cine y la radio en una época convulsionada; la noche porteña, poblada de bohemios y suicidas; los miedos y las expectativas de una sociedad compleja, por momentos violenta, inmortalizada en las letras y las melodías...














