Javier López era un exitoso gerente de una empresa multinacional hasta que su vertiginoso ritmo de vida comenzó a mostrar algunos síntomas: primero apareció el hipotiroidismo, luego el exceso de colesterol malo y, al final, celiaquía. Entonces, se acumularon las preguntas: ¿no volveré a comer rico? ¿Voy a tener que conformarme con unas insípidas galletas de arroz? ¿Nunca más podré...








