Muñoz Puelles confiesa que dudó durante mucho tiempo entre ser pintor o escritor y «todavía me resisto a pensar que ya he elegido entre ambas vocaciones». No es de extrañar, pues, que, tras dedicar dos libros a Goya (Yo, Goya y El último capricho de Francisco de Goya) y autor premiado de novelas eróticas, sintiera atracción por el personaje de Pierre Molinier (1900-1976), pintor admirado...








