Precisamente cuando se cumplen los cuatrocientos años de la firma del Edicto de Nantes (por el que Enrique IV de Francia regulaba la condición legal de la Iglesia reformada, poniendo fin así a la guerra de religiones), sacamos a la luz un libro profundamente herético (y erótico) que ejemplifica la imposible tregua, seguida de la revocación del edicto, en los escandalosos actos de su...








