Los grandes dilemas de la vida escondidos en escenas cotidianas
Un microdrama no es lo que alguien dice que haría ni la imagen que tiene de sí mismo. Es lo que uno hace. La diferencia entre el discurso y lo real cabe en casi nada; en un gesto, una pausa, una palabra dicha con otro tono. La
verdad entra así, como un mordisco, y obliga a la decisión que alguien debe tomar, aunque preferiría no...














