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PlanetadeLibros
Guillermo Saccomanno
Mataderos, Buenos Aires, 1948
Guillermo Saccomanno ©Fernanda Garcia Lao
©Fernanda Garcia Lao

Guillermo Saccomanno

Mataderos, Buenos Aires, 1948

(Buenos Aires, 1948) publicó, entre otros libros, Situación de peligro, Bajo bandera, Animales domésticos, El buen dolor, El pibe, y la trilogía sobre la violencia compuesta por La lengua del malón, El amor argentino y 77. Ha ganado el Premio Crisis de Narrativa Latinoamericana, el Premio Club de los XIII, el Primer Premio Municipal de Cuento, el Premio Nacional de Novela y el Premio Dashiell Hammett. Con su novela El oficinista (2010) obtuvo el Premio Biblioteca Breve Seix Barral. Su crónica Un maestro (2011) recibió el Premio Rodolfo Walsh. La novela Cámara Gesell (2012) fue premiada con el Dashiell Hammett. Sus títulos más recientes son Terrible accidente del alma (2014), Cuando temblamos (2016), Antonio (2017) y El sufrimiento de los seres comunes (2019), y en colaboración con Fernanda García Lao, Amor invertido (2015) y Los que vienen de la noche (2018). Recibió el Premio Democracia y el Konex de Platino como el mejor novelista del período 2008-2011. Sus relatos fueron traducidos a varios idiomas. Es colaborador de Página/12.

Soy la peste

Guillermo Saccomanno

Radiografía cruda de un canalla sin otros códigos que el instinto violento y el goce primario, inmediato.

Sinopsis de Soy la peste

“Estaba empezando el invierno de mis dieciséis años y se venía la nieve cuando el mal atacó el quilombo”.

Desde su primera frase, Soy la peste se plantea como un descenso que no es sólo interior. Relato de iniciación en el mal, su código es la supervivencia, el sálvese quien pueda en un paisaje de calles desoladas por una peste arrasadora. Un pibe sin nombre, de masculinidad resentida, se las tiene que ver en su fuga de una ciudad asolada por esperpentos y fieras no menos impiadosas que él. Novela de aprendizaje, Soy la peste es la radiografía cruda de un canalla sin otros códigos que el instinto violento y el goce primario, inmediato. Si Dios ya no existe, de modo dostoievskiano todo puede estar permitido. Y entonces el deseo de catástrofe y el crimen dejan de ser una opción aberrante. De esto nos habla Guillermo Saccomanno en una novela que combustiona una alternancia arltiana entre lenguaje alto y plebeyo. Alucinación de nuestros terrores presentes, esos que nos empujan a pensar en el después de esta tierra baldía, si es que habrá un después. Pesadilla o pronóstico desconsolado de un mundo que ya no volverá a ser el que conocimos, Soy la peste deviene un texto desesperado, no apto para lectores sensibles.

“Estaba empezando el invierno de mis dieciséis años y se venía la nieve cuando el mal atacó el quilombo”.

Desde su primera frase, Soy la peste se plantea como un descenso que no es sólo interior. Relato de iniciación en el mal, su código es la supervivencia, el sálvese quien pueda en un paisaje de calles desoladas por una peste arrasadora. Un pibe sin nombre, de masculinidad resentida, se las tiene que ver en su fuga de una ciudad asolada por esperpentos y fieras no menos impiadosas que él. Novela de aprendizaje, Soy la peste es la radiografía cruda de un canalla sin otros códigos que el instinto violento y el goce primario, inmediato. Si Dios ya no existe, de modo dostoievskiano todo puede estar permitido. Y entonces el deseo de catástrofe y el crimen dejan de ser una opción aberrante. De esto nos habla Guillermo Saccomanno en una novela que combustiona una alternancia arltiana entre lenguaje alto y plebeyo. Alucinación de nuestros terrores presentes, esos que nos empujan a pensar en el después de esta tierra baldía, si es que habrá un después. Pesadilla o pronóstico desconsolado de un mundo que ya no volverá a ser el que conocimos, Soy la peste deviene un texto desesperado, no apto para lectores sensibles.

Bibliografía de Guillermo Saccomanno

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