A lo largo de un año, Laura Meradi se propuso realizar trabajos poco calificados, mal pagos y en condicones laborales precarias para vivir en carne propia lo que soportan a diario miles de jóvenes en la Argentinan. Armó un currículum acorde y en ningún momento contó sus verdaderas intenciones a empleadores y compañeros, desempeñandose casi como una espía. Así fue como la autora trabajó...







