Siente cada palabra como un latido. Hay dolores que se llevan en el corazón, aunque los demás no puedan verlos.
«DOCTOR, COMENCÉ A ESCRIBIR PORQUE YA NO SABÍA DÓNDE PONER MI DOLOR».
Hay dolores que se llevan en el corazón, aunque los demás no puedan verlos; heridas que permanecen abiertas en el alma porque el recuerdo no las deja cicatrizar. Para Gilraen Eärfalas, la mejor manera de...












