Doce versos encuentran refugio en esta obra: pequeños universos donde habitar, misteriosas moradas con puertas y ventanas hacia otros sentidos.
Doce casas, como las del zodíaco, describen texturas imposibles y se revisten de sueños y sensaciones aterciopeladas.
Doce versos, doce casas, juegan con la imaginación de quien se aventure a leer estas páginas.








