Una novela inolvidable y dos mujeres marcadas por la guerra y el poder transformador del coraje femenino
1940. Stasia Niemec siempre se sintió feliz en la idílica campiña francesa, a donde viajaba cada verano desde Holanda en compañía de su familia. Aquellos días, jugando en los jardines de un viejo castillo en Ruan y escribiendo cuentos de hadas, la marcaron para siempre. Pero ese tiempo...










