“Hay tantas vidas como narradores, y la que cuento se me parece inevitablemente, haciéndose eco de mis grietas y mis demonios. Muchos no encontrarán a Christian, porque ese Christian solo pertenece a ellos mismos. Pero ¿cómo hubiera él contado su propia historia? ¿Se habría dejado tentar
por la edificación, como en esas vidas ejemplares de santos marcadas por maravillas inconcebibles?...








