Ser hermanos no siempre es fácil. Hay que compartir los espacios, los juegos… ¡y hasta las papitas!
Pero con un poco de ayuda, Nino y Clari descubrirán que compartir puede ser la más linda de las magias.
¡Porque a ser hermanos también se aprende, jugando, peleando y volviendo a jugar!










