No hay culpa que pueda cambiar el pasado. Ni suficiente dolor que pueda aliviar el futuro.
Nines despierta la mañana de su cumpleaños esperando el regalo que Jaime, su hijo de seis años, le tendrá preparado. Pero esa emoción se ve truncada por una llamada de teléfono y una caja que guarda el horror.
En ese escenario se reencuentran dos viejos amigos con muchas cuentas pendientes: Santi...

































