Creías que ya no se podía ir más lejos en el thriller. Te equivocabas. Carme Chaparro ha vuelto a rompar los límites.
El primer ser humano revienta contra el asfalto a las diez y cuarenta y dos minutos de la noche del domingo dos de junio. Un hombre que camina al otro lado de la plaza levanta instintivamente la vista. Le da tiempo a ver a varias personas —no sabría decir cuántas, le...





























