Al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1968, Yasunari Kawabata (1899-1972) pronunció un discurso titulado “Yo, que pertenezco al bello Japón”, y por cierto que toda su obra es un homenaje a ese ilusionado Japón refinado que amenaza siempre con desaparecer. La crueldad de la belleza como juicio de valor, mujeres fantasmales, el paisaje y la naturaleza con sus secretos, las citas para...


























