«—Todo lo que puedo ofrecerte es una noche. No necesito preguntar a qué se refiere. El leve dolor que siento en el estómago me lo dice exactamente. —¿Por qué? —No estoy disponible emocionalmente, Livy. Pero necesito tenerte.» Siente su presencia nada más entrar en la cafetería. Es imponente, con una mirada azul tan penetrante que Livy casi se distrae al tomar nota de su pedido....























