Este ensayo está escrito como una novela: al filo de nueve partes independientes, los mismos personajes pasan y se cruzan: Stravinski y Kafka acompañados de sus peculiares amigos, Ernest Ansermet y Max Brod; Hemingway con su biógrafo; Leos Janacek con su pequeña nación; Rabelais con sus herederos: los grandes novelistas.
Y eso porque el arte de la novela es la protagonista...




























